
Ficha de Google Business en Mallorca: los errores que te sacan del mapa
Para la mayoría de negocios de la isla la ficha de Google decide más visitas que la propia web, y casi todas tienen al menos tres de estos fallos. Ninguno cuesta dinero arreglarlo; todos cuestan clientes dejarlos.
Cuando alguien busca «fontanero en Inca», «dentista Palma» o «restaurante cerca de mí», lo primero que ve no es una web: es un mapa con tres negocios. Ese bloque se lleva la mayoría de los clics de cualquier búsqueda con intención local, y quién aparece en él lo decide sobre todo la ficha de Google Business. La buena noticia es que la mayoría de fichas de Mallorca están medio abandonadas, así que con hacerlo bien ya destacas. Estos son los errores que más vemos, por orden de daño.
Por qué la ficha pesa más que la web en las búsquedas locales
Google ordena el mapa con tres criterios: relevancia, distancia y prominencia. La distancia no la controlas. La relevancia sale casi entera de la ficha: categoría, servicios, descripción, atributos. Y la prominencia se construye con reseñas, con menciones en otros sitios y con la autoridad de tu web, que es donde la web sí entra en juego. Por eso un negocio con una web magnífica y una ficha abandonada pierde contra otro con una web normal y una ficha cuidada: en la búsqueda local, la ficha es la portada y la web es el respaldo. Lo ideal es que las dos cuenten la misma historia, con los mismos datos y los mismos servicios.
1. La categoría principal equivocada
El primero es la categoría. Google te deja una principal y varias secundarias, y la principal pesa muchísimo: una clínica dental que se dio de alta como «médico» o una asesoría que puso «servicio de empresa» están compitiendo en la búsqueda equivocada. Elige como principal la categoría más concreta que describa lo que más vendes, y usa las secundarias para el resto. Es un cambio de dos minutos y hemos visto negocios entrar en el mapa esa misma semana solo con eso.
2. Horarios de temporada sin actualizar
El segundo es muy de aquí: los horarios de temporada. Restaurantes que cierran en noviembre y siguen «abiertos» en Google, tiendas con horario de invierno en pleno agosto, negocios que no marcaron los festivos locales. Cada persona que llega a una puerta cerrada porque Google le dijo que estaba abierta se convierte en una reseña de una estrella o, como mínimo, en un cliente que no vuelve. Google permite horarios especiales por fechas; úsalos en cuanto sepas el calendario.
3. Fotos viejas o solo de los clientes
El tercero son las fotos. La foto de portada la elige Google, no tú, y la elige entre las que hay; si las últimas son de hace seis años o las subieron los clientes, ese es tu escaparate. Sube fotos propias con regularidad —fachada, interior, equipo, producto— y en horizontal. No hace falta un fotógrafo cada mes; hace falta que la ficha no parezca cerrada.
4. Datos que no cuadran con la web
El cuarto es la incoherencia entre la ficha y la web: la dirección escrita de dos formas, un teléfono antiguo en una y nuevo en otra, el nombre con un añadido de palabras clave que no es tu nombre real. Google cruza estos datos con tu web y con los directorios, y cuando no cuadran, desconfía. Nombre, dirección y teléfono idénticos en todas partes, y en la web además declarados en los datos estructurados, que es lo que hacemos en cada proyecto.
5. Fichas duplicadas o sin reclamar
El quinto son las fichas duplicadas y las que no son tuyas. Es habitual que un negocio con años tenga dos fichas —una creada por un empleado antiguo, otra generada por Google— repartiéndose las reseñas y confundiendo al algoritmo. Y también es habitual no haber reclamado nunca la ficha, con lo que cualquiera puede sugerir cambios. Reclama, fusiona duplicados y asegúrate de que el acceso de propietario está en un correo de la empresa, no en el de quien la creó.
6. Servicios, atributos y preguntas sin rellenar
La ficha tiene apartados que casi nadie completa y que Google usa para decidir relevancia: la lista de servicios o productos con su descripción, los atributos —terraza, accesible, se habla alemán, reserva online, pago con tarjeta—, el enlace de reservas o de pedido, y la sección de preguntas y respuestas, donde si no contestas tú acaba contestando un desconocido. Rellenarlo lleva una hora y es de lo que más diferencia marca frente a la competencia, precisamente porque nadie lo hace. Añade además una publicación al mes, aunque sea breve: una novedad, un horario especial, un plato de temporada. No posiciona por sí sola, pero mantiene la ficha viva y eso Google lo nota.
7. Reseñas sin responder
El sexto son las reseñas sin responder, o respondidas en el idioma equivocado. Responder no es cortesía: es contenido que Google lee y una señal de que la ficha está viva. Responde todas, las buenas con brevedad y las malas con calma, y hazlo en el idioma en el que escribió el cliente, que en Mallorca a menudo será inglés o alemán. Si quieres que revisemos tu ficha junto con tu web, analízala gratis y te decimos por dónde empezar.
Qué revisar cada mes
Nada de esto hace falta hacerlo a diario. Una revisión mensual de veinte minutos basta: horarios del mes que entra y festivos, reseñas nuevas contestadas, una publicación, un par de fotos recientes, y un vistazo a las sugerencias de cambio que Google haya aplicado por su cuenta, porque a veces cambia horarios o categorías a partir de datos de usuarios sin avisarte. Apúntalo en el calendario como cualquier otra tarea del negocio. Es el hábito con mejor retorno por hora invertida que conocemos en el marketing de un negocio local.
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